Cómo golpear sin lesionarte: técnica básica y prevención en pádel
El dolor de codo no aparece por mala suerte: casi siempre viene de un error de técnica concreto, y se puede prevenir.
Leer guíaEl peso es la especificación más fácil de comparar entre palas y, aun así, la que más se elige mal.
Las palas de pádel de adulto suelen pesar entre 350 y 385 gramos. Puede parecer un rango estrecho, pero esos apenas 35 gramos de diferencia se notan muchísimo a lo largo de un partido, sobre todo en la fatiga del brazo y en el riesgo de sobrecarga articular.
Cada golpe de pádel implica aceleración y frenado del brazo con la pala en la mano, cientos de veces por partido. Una pala más pesada exige más esfuerzo muscular en cada repetición: al principio no se nota, pero con los minutos aparece la fatiga, y con la fatiga empeora la técnica — que es precisamente cuando aumenta el riesgo de lesión, en particular la conocida "codo de tenista" (epicondilitis), muy habitual entre jugadores de pádel que usan una pala más pesada de la que su brazo tolera bien.
Como guía general — no una norma rígida — estos son los rangos habituales en el mercado: 350-365 g para iniciación, jugadoras y jugadores con molestias previas en el brazo; 365-375 g para nivel intermedio, el rango más popular y versátil; 375-385 g para jugadores avanzados con técnica consolidada que buscan maximizar la potencia. Estos rangos son orientativos: la sensación de peso también depende del balance (una pala con balance alto se siente más pesada de mover que otra del mismo peso con balance bajo).
Una señal clara: si notas el brazo cargado o con molestias tras 2-3 sesiones seguidas, y no es por falta de calentamiento, merece la pena revisar si el peso de tu pala está en el rango alto para tu nivel actual. Bajar 10-15 gramos suele notarse de inmediato en la comodidad de juego sin sacrificar apenas potencia, porque esa pequeña diferencia se compensa fácilmente con la técnica.
En cada ficha de producto indicamos el peso exacto en gramos, y en el comparador puedes poner dos o más modelos lado a lado para ver de un vistazo cuál pesa más y en qué se traduce esa diferencia en el resto de valoraciones.
No es una regla fija de fabricación, pero comercialmente muchas palas etiquetadas para jugadoras se sitúan en el rango bajo de peso (350-365 g) porque estadísticamente se adapta mejor a una menor masa muscular en el brazo, aunque cualquier jugador puede elegir el peso que le convenga independientemente del etiquetado.
Sí, es un cambio perceptible, sobre todo en partidos largos o en sesiones de varias horas, donde la fatiga acumulada hace mucho más evidentes esos 10 gramos de diferencia.
El dolor de codo no aparece por mala suerte: casi siempre viene de un error de técnica concreto, y se puede prevenir.
Leer guíaEl grip es la pieza más barata de todo tu equipo y, aun así, la que más partidos decide sin que te des cuenta.
Leer guíaLas cuatro decisiones que de verdad importan cuando compras tu primera pala, explicadas sin jerga de tienda.
Leer guía